INTEGRANDO INTELIGENCIA ARTIFICIAL A NUESTROS SISTEMAS

Ene 15, 2018 | Sin categoría | 0 Comentarios

Hoy en día, somos conscientes que los sistemas informáticos son capaces de anticiparse a nuestras necesidades, acciones e incluso a nuestros sentimientos. Eso hace pensar que estamos viviendo una nueva era, donde las computadoras y los humanos compartimos conocimientos y nos complementamos para poder resolver nuevos problemas y mejorar continuamente la manera en que hacemos las cosas.

La Inteligencia Artificial (IA), es la programación de la computación para realizar operaciones provenientes de la inteligencia humana.  Su utilización en los sistemas, nos permite desarrollar software que complementa nuestras habilidades, nuestra memoria e incluso nuestros sentidos. Usando estas prácticas, los sistemas nos permitirán alcanzar un nuevo nivel de conocimiento.

Para poder aprovechar estas ventajas, necesitamos dejar de pensar en el desarrollo de sistemas expertos, para comenzar a darle determinada inteligencia a nuestro software.

¿Por qué deberíamos hacer eso? La respuesta es bastante clara. Vivimos en tiempos donde los intereses del negocio cambian día a día y por lo tanto el software que utilizamos debe estar preparado para adaptarse. Los sistemas inteligentes están especialmente preparados para cumplir con dichas expectativas dado su alto grado de flexibilidad. Su comportamiento no se especifica de manera explícita en el código, sino que pueden ser entrenados, y aprender tanto del entorno como de los datos que son ingresados en el mismo. Una vez que tienen información suficiente, son más eficientes que los humanos analizando dichos datos, encontrando patrones e incluso pueden predecir futuros problemas.

Hoy en día ya existen varios campos que aprovechan el poder de la IA, los asistentes de voz como Siri o Google Now pueden ayudarnos en diferentes situaciones y aprenden de nuestras acciones para hacernos recomendaciones más certeras. Otro ejemplo son los chatbots que usan algunas empresas en redes sociales para responder automáticamente a diferentes preguntas que hacen los clientes, todo de forma personalizada.

Por lo tanto, es tiempo de empezar a pensar en cómo transformar nuestros sistemas para beneficiarnos de todas estas nuevas posibilidades y aprovechar su máximo potencial. En unos años, seguramente sean los mismos sistemas inteligentes quienes nos dirán si hemos seguido el camino correcto.